Las casas de apuestas sitúan a los ‘diablos rojos’ como claros favoritos para llevarse los tres puntos, aunque las cuotas reflejan el respeto al orden defensivo y despliegue físico de los asiáticos. Bélgica mantiene una racha increíble de 14 partidos sin perder, entre oficiales y amistosos.
Pese que demostró una correcta performance ante Nueva Zelanda, Irán tiene pocas probabilidades ante la Bélgica del técnico Rudi García. Sin duda, los ‘diablos rojos’ sí representarán una verdadera exigencia constante para los asiáticos, que de por sí demostraron muchas falencias defensivas en su debut.
Ambas selecciones demostraron en la primera jornada tanto su potencial ofensivo como ciertas licencias en la retaguardia. Irán viene con la moral alta tras clavarle dos goles a Nueva Zelanda, y Bélgica cuenta con nombres de jerarquía mundial como Kevin De Bruyne y Romelu Lukaku, lo que vuelve muy atractiva esta opción.
La Irán de Mehdi Taremi, su máxima figura, cedió el «ambos anotan» en tres de sus últimos cinco partidos, por lo que esta probabilidad crece ante los belgas. Ambas selecciones tienen un juego directo, lo que indica que habrá peligro de gol en las dos áreas. Por ello, el apostador debe confiar mucho en este pronóstico.
Los registros previos de ambos equipos en sus últimos cinco encuentros internacionales oficiales y amistosos muestran una tendencia alta hacia el ataque. Bélgica acumula 20 goles a favor en su ventana reciente (promedio de cuatro tantos por partido), superando la línea de los 2.5 goles en tres de sus últimos cinco juegos.
La Irán Gamir Ghalenoi anotó 14 tantos en el mismo período de partidos, con un balance donde el más de 2.5 tantos se cumplió en cuatro de sus cinco citas previas. Se espera que los asiáticos logren hacer daño mediante contragolpes o jugadas a balón parado apoyados en su delantero estrella Mehdi Taremi.