La selección de Arabia Saudita, conocida como los Halcones Verdes, es una de las selecciones más exitosas del fútbol asiático. Ha conquistado la Copa Asiática en 1984, 1988 y 1996, además de disputar las finales de 1992 y 2000, consolidándose durante décadas como una potencia regional en Asia Occidental.
En el ámbito mundialista, Arabia Saudita ha clasificado a la Copa del Mundo en seis ocasiones (1994, 1998, 2002, 2006, 2018 y 2022). Su actuación más destacada se produjo en Estados Unidos 1994, donde alcanzó los octavos de final, logrando hasta hoy su mejor resultado en la historia del torneo.
El estilo de juego de Arabia Saudita se ha caracterizado históricamente por un fútbol técnico y asociativo, con prioridad en la posesión del balón y la movilidad constante. A diferencia de otras selecciones de la región, el equipo saudí ha apostado tradicionalmente por jugadores formados en su liga local, lo que ha favorecido la cohesión táctica.
En los últimos ciclos internacionales, la selección ha incorporado mayor intensidad defensiva y presión organizada, manteniendo su identidad basada en el control del juego. Esta evolución quedó reflejada en torneos recientes, donde Arabia Saudita ha demostrado capacidad para competir ante selecciones de mayor jerarquía.
La Saudi Arabian Football Federation (SAFF) es el organismo encargado del fútbol masculino en el país. Fundada en 1956, está afiliada a la FIFA y a la AFC, y gestiona la selección nacional junto con las competiciones locales, incluida la Saudi Pro League. En la última década, la SAFF ha impulsado una profunda modernización del fútbol saudí.
En la última década, la SAFF ha impulsado una profunda modernización del fútbol saudí, apoyada por inversiones en infraestructura, formación y desarrollo competitivo. Este proceso se ha visto reflejado en la expansión y profesionalización de la Saudi Pro League y el fortalecimiento de los centros de alto rendimiento.