La selección de Croacia, conocida como los Vatreni, ha logrado consolidarse como una de las selecciones europeas más destacadas del siglo XXI. Su mayor logro fue alcanzar la final de la Copa del Mundo 2018 en Rusia, donde cayó ante Francia por 4-2, consiguiendo así el mejor resultado en su historia y ganando gran reconocimiento.
Además, Croacia ha participado en múltiples ediciones de la Copa del Mundo desde su debut en 1998, alcanzando el tercer puesto en ese torneo. A nivel continental, ha sido protagonista en la Eurocopa, llegando a cuartos y semifinales en varias ocasiones, consolidando su reputación como una selección competitiva y constante en el fútbol europeo.
El estilo de juego de Croacia se basa en un enfoque técnico y creativo, con especial énfasis en la posesión del balón y la construcción de juego desde el mediocampo. La selección se distingue por su capacidad para combinar la creatividad ofensiva con un orden defensivo sólido, lo que le permite mantener equilibrio durante los partidos.
En ataque, los Vatreni priorizan la movilidad y los pases precisos, buscando generar superioridad en zonas clave del campo. Esta combinación de organización y talento técnico les ha permitido competir de tú a tú con selecciones de primer nivel y mantener un nivel alto en eliminatorias y torneos internacionales.
La Hrvatski Nogometni Savez (HNS) es el organismo encargado del fútbol masculino en Croacia. Fundada en 1912 y reestructurada tras la independencia en 1991, está afiliada a la FIFA y a la UEFA, y gestiona tanto la selección absoluta como las competiciones domésticas, incluida la Prva HNL.
En los últimos años, la HNS ha trabajado en la formación de talentos, la profesionalización de clubes y la mejora de la infraestructura futbolística. Estas acciones han permitido a Croacia mantener su competitividad internacional y consolidarse como una potencia emergente con tradición en Europa.