ADT ha escrito sus páginas más gloriosas en el «fútbol macho», coronándose campeón de la Copa Perú en dos ocasiones. Su primer título llegó en 1979, una hazaña que le permitió ascender por primera vez a la máxima categoría. En 2021, el club repitió la proeza, ganando la Copa Perú y asegurando su esperado regreso a la Liga 1 tras 31 años.
Gracias a su excelente rendimiento desde su retorno a la élite, el club ha logrado clasificar a torneos internacionales. Su participación en la Copa Sudamericana marcó un hito para la institución en su era moderna, llevando el nombre de Tarma a la vitrina del fútbol continental y demostrando su capacidad para competir al más alto nivel.
El estilo de juego de ADT está indisolublemente ligado a su localía en el Estadio Unión Tarma, ubicado a más de 3,000 metros sobre el nivel del mar. «El Vendaval Celeste» ha hecho de la altitud su principal fortaleza, imponiendo un ritmo de juego intenso y de gran desgaste físico que suele abrumar a los equipos visitantes, convirtiendo su cancha en un fortín.
Dentro del campo, ADT se caracteriza por ser un equipo combativo, ordenado y con una gran disciplina táctica. En casa, adoptan una postura ofensiva, con transiciones rápidas y una presión constante para ahogar la salida del rival. Esta combinación de garra, estrategia y ventaja geográfica lo convierte en uno de los locales más sólidos del campeonato.
Fundado el 18 de junio de 1929, ADT es una de las instituciones con mayor historia y tradición de la sierra peruana. Sus colores, el celeste y el blanco, son un símbolo sagrado para la ciudad de Tarma, y su apodo, «El Vendaval Celeste», refleja la fuerza con la que el equipo suele arrollar a sus rivales en casa.
El club es un verdadero patrimonio de «La Perla de los Andes». Representa la pasión de una de las hinchadas más leales del país, que acompañó al equipo durante décadas en las ligas de ascenso hasta verlo regresar al lugar que le corresponde. ADT es más que fútbol; es un símbolo del amor de un pueblo por sus colores.