La selección de Nueva Zelanda, conocida como los “All Whites”, es la principal referencia del fútbol en Oceanía. Clasificó por primera vez a una Copa del Mundo en 1982 en España, tras una épica campaña de eliminatorias que incluyó una victoria clave sobre Australia en Sydney, marcando un hito en la historia futbolística del país.
A nivel mundialista, Nueva Zelanda ha clasificado a la Copa del Mundo en 1982, 2010 y 2026. Su actuación más recordada se dio en Sudáfrica 2010, donde finalizó invicta en fase de grupos con tres empates, un hecho poco común para una selección debutante en ese contexto competitivo.
El estilo de Nueva Zelanda combina un enfoque físico y organizado con un fútbol pragmático que refleja su tradición oceánica influenciada por el fútbol británico, caracterizado por juego aéreo y transiciones directas. Este enfoque ha sido efectivo para competir en OFC y lograr resultados sólidos en su región, donde suele dominar con autoridad.
En los últimos ciclos, el equipo ha mostrado una evolución en la salida de balón y la ocupación de espacios, especialmente en torneos internacionales fuera de Oceanía. Sin embargo, su identidad sigue basada en minimizar errores, mantener líneas compactas y explotar transiciones rápidas.
La New Zealand Football es la federación que organiza y supervisa el fútbol masculino en NZ desde principios del siglo XX. Además de gestionar la selección absoluta, coordina las competiciones nacionales y programas de desarrollo juvenil. La federación ha visto un crecimiento en su reputación tras la clasificación al Mundial 2026.
Históricamente, Nueva Zelanda ha dominado la Copa de las Naciones de la OFC, siendo uno de los pocos equipos que ha competido en todas las ediciones y logrando múltiples títulos en la competencia regional. Este dominio regional ha sido clave para cimentar la presencia de los All Whites en el panorama internacional de selecciones.