Apuestas Sobre Bad Bunny y el “Fuck ICE” Marcan el Super Bowl LX
A pocos días del Super Bowl LX, las apuestas no se concentran solo en el resultado de la final de la NFL, sino también en lo que podría ocurrir durante el show del entretiempo.
En Polymarket, plataforma de mercado de previsiones basada en apuestas con criptomonedas, los usuarios están apostando sobre si Bad Bunny dirá o no la frase “Fuck ICE” durante su presentación, un mercado que actualmente asigna alrededor de un 9% de probabilidad a que el artista utilice esa expresión.

El dato, pese a su bajo porcentaje, convirtió el show del entretiempo en un indicador de la tensión política que atraviesa actualmente a Estados Unidos.
El próximo domingo, 8 de febrero de 2026, el Levi’s Stadium, en California, será escenario de la revancha histórica entre Seattle Seahawks y New England Patriots.
Dentro del campo, el duelo definirá al campeón de la NFL; fuera de él, la atención se desplaza hacia el comportamiento del artista puertorriqueño y hacia el cruce simbólico entre cultura pop, política migratoria y una audiencia global multimillonaria.
La sigla ICE hace referencia al Immigration and Customs Enforcement, la agencia federal responsable de la fiscalización migratoria y de las deportaciones en Estados Unidos.
En los últimos años, el organismo se ha convertido en uno de los principales símbolos de las políticas migratorias más restrictivas adoptadas durante el gobierno de Donald Trump, y en un blanco recurrente de críticas por parte de organizaciones de derechos humanos y de la comunidad latina.
En ese contexto, Bad Bunny comenzó a posicionarse públicamente contra el ICE, asociando al organismo con prácticas que, según el propio artista, generan miedo e inseguridad entre los inmigrantes.
El cantante incluso ha señalado en ocasiones anteriores que evitó realizar giras en Estados Unidos por temor a que sus fans latinos fueran abordados por agentes migratorios durante sus conciertos.
La Escalada del “Fuck ICE”
El mercado ganó tracción tras la ceremonia de los Premios Grammy 2026, celebrada el pasado domingo 1 de febrero.
Al recibir el galardón a Mejor Álbum de Música Urbana, Bad Bunny utilizó su discurso para protestar contra el Immigration and Customs Enforcement (ICE), coreando “ICE out” sobre el escenario.
La manifestación tuvo una fuerte repercusión entre sus seguidores y dentro de la comunidad latina, reavivando el debate sobre inmigración y libertad de expresión.
Esa misma noche, artistas como Billie Eilish adoptaron un tono aún más directo al utilizar explícitamente la expresión “Fuck ICE” en sus discursos.
La sucesión de manifestaciones públicas elevó la atención sobre el posible comportamiento de Bad Bunny en el Super Bowl y llevó a que la probabilidad estimada en Polymarket se estabilizara en torno al 9%, un nivel considerado relevante para un evento con un control institucional tan estricto como la final de la NFL.
Otras Apuestas: Identidad y Viralidad
Además del componente político, otros mercados de Polymarket permiten mapear expectativas sobre el impacto del show.
Uno de ellos asigna un 17% de probabilidad a que Bad Bunny se presente usando falda o vestido, reforzando la percepción de que el artista podría seguir explorando una estética que desafía las normas tradicionales de género, incluso bajo presión conservadora.

La viralidad digital también ocupa un lugar central entre las apuestas. El escenario considerado más probable por el mercado es que el video oficial del show alcance entre 50 y 75 millones de visualizaciones en YouTube durante la primera semana, superando con rapidez la barrera de decenas de millones de reproducciones.
La proyección refuerza la idea de que, independientemente de las controversias, el espectáculo tenderá a dominar algoritmos y conversaciones en redes sociales.
Estos mercados funcionan como un reflejo del comportamiento colectivo.
En Polymarket, los usuarios emplean criptomonedas para apostar sobre eventos futuros, y las probabilidades se ajustan en tiempo real según el flujo de dinero real.
Más que predecir resultados, las apuestas revelan expectativas, temores y deseos del público frente a eventos de alto impacto cultural.
El Super Bowl como Campo de Batalla Ideológica
La posibilidad de una protesta política explícita en el mayor evento deportivo del país provocó una reacción inmediata de sectores conservadores.
Como respuesta directa a la elección de Bad Bunny como artista principal del show del entretiempo, la organización Turning Point USA anunció el “All-American Halftime Show”, un evento de contraprogramación que se transmitirá de forma paralela al espectáculo oficial.
La iniciativa contará con presentaciones de Kid Rock, Brantley Gilbert y Lee Brice, artistas vinculados a posturas conservadoras, y fue promovida como una celebración de “fe, familia y libertad”.
El movimiento asume un boicot explícito a lo que sus organizadores describen como la “politización” de la NFL, evidenciando cómo el Super Bowl LX ha trascendido lo deportivo para consolidarse como un espacio de confrontación entre narrativas culturales opuestas.
El Juego que Cierra el Espectáculo
Mientras el debate político y cultural gana espacio fuera del campo, el Super Bowl LX también presenta una narrativa deportiva de peso.
Los Seattle Seahawks llegan como favoritos por 4,5 puntos frente a los New England Patriots, en un reencuentro marcado por el recuerdo de la final de 2015, decidida por una interceptación histórica en los segundos finales.
El domingo, el marcador definirá al campeón de la NFL. Fuera del terreno de juego, sin embargo, el Super Bowl vuelve a confirmar su papel como un espejo de las tensiones de la sociedad estadounidense contemporánea: un evento en el que deporte, entretenimiento, política y mercado convergen, y donde incluso una frase improbable, con apenas un 8% de probabilidad, es suficiente para mover apuestas, dividir audiencias y convertir el entretiempo en un escenario ideológico de alcance global.