Liga 1 2026: Celebran el Debut Internacional y Aún No Hay un Favorito
Si eres hincha de uno de los grandes del fútbol peruano, sabes exactamente lo que se siente: ganar en el debut internacional es como encender la mecha de la ilusión.
Entra el “marcamos tres goles, eso demuestra una gran eficiencia”, aparece el “equipo ya se ve consolidado” y se instala el “este año tenemos de todo para ganar el campeonato”.
Frases de tribuna, de postpartido y de redes sociales que se repiten con una convicción que solo el fútbol puede fabricar.
Todo apunta a que este 2026 será un campeonato más parejo que en temporadas anteriores. Ni siquiera la primera fecha —esa que siempre se usa para sacar conclusiones apuradas— va a despejar las dudas.
¡Hasta el momento, la Liga 1 2026 no tiene favorito!
En el mejor de los casos confirmará lo evidente: habrá un pelotón de arriba. Lo que no dirá, todavía, es quién se queda con el título.
En ese lote de favoritos, salvo sorpresas, hay dos que empiezan un escalón arriba: los «Compadres«. No es romanticismo ni camiseta; es fútbol moderno.
Tienen billetera para contratar, profundidad de plantel y margen para corregir sobre la marcha. En torneos largos, esa ventaja pesa como un gol a los 90’.
En el caso de Alianza, quiero dejar claro que, ni siquiera la ausencia de los indisciplinados le resta algo de posibilidades.
En el fondo creo que la salida de los futbolistas por el escándalo ha sido un alivio para el equipo, porque un vestuario sin ruido compite mejor que uno que vive en tormenta.
¿Y el resto? La película se repite, pero con matices que pueden cambiar el final. Los tres de Lima suelen mandar, sí, pero siempre aparece un club de otras ciudades dispuesto a romper el guión.
Cusco quiere confirmar que lo del año pasado no fue casualidad y Melgar, con Juan Reynoso, busca recuperar memoria, identidad y ese colmillo competitivo que ya mostró en temporadas no tan lejanas.
Se viene la Liga 1 2026. Se viene el ruido, la presión, los debates, el “ya te dije” y el “no era tan bueno”. Se viene lo lindo y por ahora, la única certeza es esta: hay candidatos… pero no hay dueño.
Así que sí: arranca el campeonato y como decían en tiempos antiguos (hasta hoy): ¡Que gane el mejor!